mujer joven con expresión de duda observando una rebanada de pan que sostiene en la mano. A su alrededor aparecen alimentos ricos en carbohidratos como banana, avena y pan integral
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¿Eliminaste los Carbohidratos? Por Qué Podrías Estar Saboteando Tu Salud y Tu Rendimiento

En la era de las dietas extremas, los carbohidratos se han convertido en el chivo expiatorio favorito. Las redes sociales los pintan como el origen de todos los males metabólicos. Pero, ¿y si te dijera que este macronutriente esencial, lejos de ser un villano, ha sido el combustible que permitió la evolución humana y es clave para tu energía diaria y salud a largo plazo? Es hora de cambiar la narrativa del miedo por una de comprensión.

Además de ser una excelente fuente de energía, los carbohidratos cumplen numerosas funciones vitales y aportan beneficios únicos para la salud. Por estas razones, es fundamental cuestionar estas tendencias ideológicas reduccionistas, muchas veces carentes de fundamento científico, para evitar confusiones en la población general. La desinformación sobre los carbohidratos puede llevar a decisiones nutricionales perjudiciales, por lo que es esencial conocer la verdad detrás de las afirmaciones que demonizan a este macronutriente.

Es por eso que en este artículo exploraremos qué son los carbohidratos, su papel dentro de una dieta equilibrada, y analizaremos los beneficios que los diferentes tipos de carbohidratos pueden ofrecer a nuestra nutrición.

Tabla de contenidos

Más Que Simple Energía: El Combustible Imprescindible Para Tu Cerebro y Tu Cuerpo

Los carbohidratos son uno de los tres macronutrientes esenciales presentes en los alimentos que consumimos. Estas moléculas, compuestas por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno, pueden clasificarse como monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos según su estructura. Su función principal es proporcionar energía al cuerpo humano, no solo para realizar nuestras actividades diarias, sino también para mantener las funciones corporales vitales, especialmente el funcionamiento del cerebro, que requiere un suministro constante de energía proveniente de la glucosa (MacDonald, 2014). Además, muchos alimentos ricos en carbohidratos también aportan micronutrientes esenciales a nuestra dieta, como hierro, zinc y vitamina B (Hinde, 2019).

No Todos Son Iguales: Cómo Tu Cuerpo Distingue Un Azúcar de Una Legumbre

Existen diferentes tipos de carbohidratos, y cada uno de ellos es metabolizado de manera distinta por el cuerpo, dependiendo de su capacidad para ser absorbidos, digeridos y utilizados como energía. Por ejemplo, los monosacáridos se absorben rápidamente debido a su estructura simple, lo que permite que sean utilizados casi de inmediato, siendo la glucosa el sustrato preferido por el cuerpo para la producción de energía. En contraste, los oligosacáridos, presentes en vegetales y legumbres, tienen estructuras más grandes y se digieren lentamente. Estos carbohidratos no solo proporcionan energía, sino que también benefician la salud intestinal gracias a la fibra que los acompaña (Hinde, 2019).

Comprender que existen diferentes tipos de carbohidratos y que cada uno se metaboliza de manera distinta en el cuerpo nos proporciona una perspectiva más amplia sobre su papel en nuestra dieta. Esta comprensión también nos lleva a cuestionar la narrativa simplista que demoniza a todos los carbohidratos por igual. Por ejemplo, aunque un paquete de galletas dulces del supermercado y una pieza de remolacha contengan principalmente carbohidratos, la manera en que el cuerpo los procesa y los efectos que tienen en nuestra salud son muy diferentes. Además, los nutrientes adicionales que cada uno de estos alimentos aporta a nuestra dieta varían significativamente.

El Verdadero Culpable: Separando el Carbohidrato del Alimento Ultraprocesado

No podemos ignorar los numerosos estudios que han relacionado dietas altas en carbohidratos con ciertas enfermedades no transmisibles. Por ejemplo, se ha asociado un alto consumo de carbohidratos con la elevación de triglicéridos y la reducción del colesterol HDL, lo que podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en individuos inactivos y de edad avanzada (MacDonald, 2014). Aunque estos estudios son valiosos, es crucial considerar factores como el tipo de carbohidratos consumidos, la ingesta calórica total de la dieta, y otros hábitos que podrían influir en la salud de los participantes.

Para ilustrar este punto, revisemos un estudio en el que personas con sobrepeso recibieron el 25% de su energía diaria en una dieta normocalórica, en forma de fructosa o glucosa, durante dos semanas. Este estudio no mostró un efecto notable en los niveles de triglicéridos ni en el contenido adiposo en el músculo o el hígado (Johnston et al., 2013). Si bien la duración limitada del estudio puede restringir la obtención de resultados definitivos, ofrece una idea general sobre la importancia de la ingesta calórica total y la variedad de carbohidratos en la dieta. Esto sugiere que incluir carbohidratos de rápida absorción no necesariamente tiene efectos negativos si se equilibran con otros tipos de carbohidratos, así como con una combinación adecuada de macro y micronutrientes.

Los principales perjuicios atribuidos a los carbohidratos están principalmente relacionados con alimentos ultraprocesados y bebidas con altos niveles de azúcares añadidos. Estos productos no solo se han asociado con el aumento de peso en quienes los consumen en exceso, sino que también se han vinculado a perfiles lipídicos desfavorables, resistencia a la insulina, hígado graso, y un mayor riesgo de hipertensión (Blaak et al., 2021). Esto resalta, una vez más, la importancia de realizar elecciones alimenticias correctas. Elegir fuentes adecuadas de carbohidratos puede beneficiarnos significativamente, mientras que optar por fuentes inadecuadas puede perjudicar nuestra nutrición y, en consecuencia, nuestra salud general.

Tu Mejor Aliado Digestivo y Metabólico: El Poder (Olvidado) de la Fibra

Al hablar de variedad de carbohidratos en la dieta, es crucial destacar la gran relevancia que la fibra ha adquirido en los últimos años. La fibra es un tipo de carbohidrato no digerible que, en contraste con las ideas que demonizan a los carbohidratos como un grupo alimenticio homogéneo, ha demostrado tener numerosos beneficios para la salud. De hecho, los estudios sugieren que quienes consumen mayores cantidades de fibra tienen entre un 15% y un 30% menos de probabilidad de mortalidad por cualquier causa, incluyendo efectos cardiovasculares, y presentan una menor incidencia de enfermedades como la coronaria, diabetes tipo 2 y accidentes cerebrovasculares (Blaak et al., 2021). Por ejemplo, un meta-análisis con más de 15,000 participantes concluyó que aumentar el consumo de fibra en 10 gramos por día, principalmente de cereales integrales, reduce en un 25% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, independientemente del IMC (Kissock et al., 2021).

Además, ciertos tipos de fibra denominados prebióticos, que son fermentados por el intestino, ofrecen numerosos beneficios para la salud digestiva y general. Estos incluyen la reducción de la glicemia postprandial, el aumento de la saciedad, la mejora en el funcionamiento de la barrera intestinal, y la disminución de marcadores de inflamación (Blaak et al., 2021). Estos hallazgos refuerzan la idea de que catalogar a los carbohidratos como un macronutriente perjudicial es un error, y en realidad, subrayan la importancia de incluir este compuesto en nuestra dieta a partir de fuentes alimenticias de calidad para lograr una alimentación equilibrada y mejorar nuestra salud.

El Secreto del Rendimiento: Por Qué Los Deportistas No Pueden Vivir Sin Carbohidratos

Los carbohidratos son un componente fundamental en la dieta, con recomendaciones oficiales que sugieren que más del 55% de la ingesta energética total debería provenir de ellos. Esta recomendación es especialmente importante para la población físicamente activa, que, dependiendo del tipo e intensidad de la actividad física, puede requerir un porcentaje aún mayor de carbohidratos. Por ejemplo, un estudio de control cruzado realizado en 23 individuos físicamente activos comparó el rendimiento físico bajo una dieta alta en carbohidratos con una dieta baja en carbohidratos, y encontró mejoras significativas en el tiempo hasta el agotamiento cuando se implementaba una dieta en la que el 75% de la energía provenía de los carbohidratos (Wachsmuth et al., 2022). Aunque el tamaño de la muestra de este estudio es pequeño, sus resultados destacan la importancia de este macronutriente en la población deportiva, sugiriendo que su inclusión en la dieta podría incluso mejorar el rendimiento atlético.

Equilibrio Inteligente: Cómo Integrar los Carbohidratos Correctos en Tu Vida

Los carbohidratos no son un nutriente para temer, sino para comprender y elegir con inteligencia. La clave no está en eliminarlos, sino en discernir entre las fuentes de calidad (cereales integrales, legumbres, vegetales) y los productos ultraprocesados. Este equilibrio es lo que permite disfrutar de su energía, su fibra y hasta de un gusto ocasional, sin comprometer la salud y potenciando el rendimiento.

Saber qué elegir es el primer paso. El segundo, y más importante, es saber cuánto y cómo incorporarlos a tu rutina específica, según tu nivel de actividad, tus objetivos y tu metabolismo. Aquí es donde un enfoque genérico se queda corto.

En Somia, creemos en la nutrición inteligente, no en las prohibiciones arbitrarias. Nuestros planes de alimentación integral no demonizan ningún grupo alimenticio; te enseñamos a utilizarlos estratégicamente. Te ayudamos a:

  • Determinar tu necesidad personal de carbohidratos según tu gasto energético.

  • Seleccionar las mejores fuentes para tu salud digestiva y metabólica.

  • Integrarlos de forma sinérgica con la proteína y las grasas en comidas deliciosas y saciantes.

  • Diseñar un plan flexible que te permita disfrutar de la comida sin culpa, basado en evidencia, no en modas.

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Referencias

  • Blaak, E. E., Riccardi, G., & Cho, L. (2021). Carbohydrates: Separating fact from fiction. In Atherosclerosis (Vol. 328, pp. 114–123). Elsevier Ireland Ltd. https://doi.org/10.1016/j.atherosclerosis.2021.03.025
  • Hinde, S. (2019). Understanding the role of carbohydrates in optimal nutrition. Nursing Standard (Royal College of Nursing (Great Britain) : 1987), 34(8), 76–82. https://doi.org/10.7748/ns.2019.e11323
  • Johnston, R. D., Stephenson, M. C., Crossland, H., Cordon, S. M., Palcidi, E., Cox, E. F., Taylor, M. A., Aithal, G. P., & MacDonald, I. A. (2013). No difference between high-fructose and high-glucose diets on liver triacylglycerol or biochemistry in healthy overweight men. Gastroenterology, 145(5). https://doi.org/10.1053/j.gastro.2013.07.012
  • Kissock, K. R., Neale, E. P., & Beck, E. J. (2021). Whole Grain Food Definition Effects on Determining Associations of Whole Grain Intake and Body Weight Changes: A Systematic Review. In Advances in Nutrition (Vol. 12, Issue 3, pp. 693–707). Oxford University Press. https://doi.org/10.1093/advances/nmaa122
  • MacDonald, I. A. (2014). Dietary strategies for the management of cardiovascular risk: Role of dietary carbohydrates. Proceedings of the Nutrition Society, 73(2), 167–171. https://doi.org/10.1017/S0029665114000032
  • Wachsmuth, N. B., Aberer, F., Haupt, S., Schierbauer, J. R., Zimmer, R. T., Eckstein, M. L., Zunner, B., Schmidt, W., Niedrist, T., Sourij, H., & Moser, O. (2022). The Impact of a High‐Carbohydrate/Low Fat vs. Low‐Carbohydrate Diet on Performance and Body Composition in Physically Active Adults: A Cross‐Over Controlled Trial. Nutrients, 14(3). https://doi.org/10.3390/nu14030423

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